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Cirugía Laparoscópica de Vesícula Biliar

Descripción del Procedimiento

La cirugía con el uso de un laparoscopio es la manera más común de extirpar la vesícula biliar. Un laparoscopio es una cámara delgada e iluminada que le permite al médico ver en el interior del abdomen. La cirugía de extirpación de la vesícula biliar se realiza mientras usted está bajo anestesia general, así que usted estará dormido y sin dolor.

Beneficios

  • La operación requiere solamente cuatro pequeñas incisiones en el abdomen, en vez de la tradicional herida de 13 a 18 cm (5 a 7 pulgadas).
  • Mínimo dolor postoperatorio en la gran mayoría de los pacientes.
  • El paciente usualmente experimenta una recuperación mucho más rápida que los pacientes operados con la cirugía tradicional de vesícula. La mayoría de los pacientes regresan a su hogar en un día y disfrutan un rápido retorno a las actividades normales.

Preguntas Frecuentes

La vesícula biliar es un órgano, una bolsita, en forma de pera situada debajo del lado derecho del hígado. Su función principal es la colección y concentración de la bilis (un liquido que ayuda en la absorción de las grasas) producido por el hígado. La bilis es liberada por la vesícula biliar después de comer y viaja a través de la vía biliar (uno conductos delgados) hacia el intestino delgado ayudando a la digestión.

La colelitiasis (litiasis vesicular) es la aparición de piedras o cálculos (litos) dentro de la vesícula biliar. Cuando dichos cálculos producen síntomas se debe quitar la vesícula biliar con las piedras en su interior. La extracción de la vesícula biliar no se asociada a ningún daño de la digestión.

Y la colecistitis es la inflamación con posterior infección de la vesícula biliar y es necesaria su extracción temprana a fin de evitar que esta evolucione. La vesícula enferma (colecistitis) inicia con inflamación, progresa a hidrocolecisto (acumulo de liquido), piocolecisto (absceso dentro de la vesícula), isquemia, necrosis y perforación; esto ultimo causando una peritonitis biliar. Por eso es tan importante retirarla a tiempo antes de que el cuadro avance y el paciente se complique.

El síntoma principal de la presencia de piedras en la vesícula biliar (colelitiasis) es el dolor, el cólico biliar, también llamado cólicos hepáticos o de hígado. Los cálculos pueden obstruir la salida de la bilis de la vesícula, causando su inflamación y produciendo dolor abdominal agudo, vómito, indigestión, y ocasionalmente, fiebre.

Estos cálculos hacen que la inflamación aumente y se infecte la pared de la vesícula biliar, produciendo lo que  se conoce como una colecistitis, algo similar a una apendicitis pero en la vesícula biliar. Esta situación puede ser potencialmente grave si la infección persiste, se produce una colección de pus (absceso) o se perfora la vesícula, causando una peritonitis.

Si un cálculo se escapa de la vesícula y obstruye el colédoco, pequeño conducto que lleva la bilis desde el hígado al duodeno, se puede producir ictericia (color amarillo de piel y mucosas). Si la ictericia, causado por el aumento de bilirrubina en la sangre, persiste o es muy alta estamos hablando de un problema importante que puede causar el fracaso de muchos órganos e incluso la muerte del paciente.

La presencia de cálculos por mucho tiempo dentro de la vesícula, aunque raro, se puede asociar a la aparición de un cáncer.

La ecografía abdominal es la prueba de elección para llegar al diagnóstico de la colelitiasis y colecistitis. La extracción quirúrgica de la vesícula biliar es el tratamiento más recomendado y seguro para la patología de la vesícula biliar.

La cirugía laparoscópica es tan segura como la cirugía tradicional abierta. Al iniciar una operación laparoscópica, se inserta la cámara laparoscópica a través de una incisión pequeña en el ombligo. El cirujano inspecciona primero el abdomen para determinar si es seguro realizar la intervención. Si hay una gran inflamación, o si el cirujano encuentra otros factores que impidan ver claramente las estructuras, puede tener que convertirla a una cirugia abierta. Siempre se puede convertir una cirugía laparoscópica a una abierta, si así la situación lo amerita, lo contrario no es posible. Iniciar la cirugia por vía laparoscópica es darle al paciente oportunidad de obtener todas las ventajas de este tipo de intervenciones.

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